Una buena Convivencia Escolar es la anticipación de la vida social que queremos para el país especialmente para los niños y niñas quienes son quienes replicaran nuestros ejemplos.
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domingo, 27 de marzo de 2011

Advierten que problemas auditivos pueden afectar aprendizaje en escolares


“Señorita no escuché, ¿puede repetir?”, es una frase que muchos profesores escuchan en la sala de clases. Los problemas auditivos en el país afectan hasta el 17% de los escolares. Una enfermedad que detectada tempranamente puede evitar, también, problemas en el aprendizaje, según especialistas. 
Que el menor no alcance a escuchar lo que dijo la profesora podría deberse por los recurrentes episodios de otitis que afectan a los menores. Otra  de las causas ocurre en la misma sala de clases. Esto, porque los altos niveles de contaminación acústica en las aulas son otra amenaza a la salud auditiva de los alumnos. “Los ruidos de alta intensidad (sobre 80 dB) alteran el umbral auditivo de los niños, es decir, hacen que escuchen menos. Si la exposición al ruido es permanente y sostenida en el tiempo, puede llegar a producir una pérdida auditiva irreversible”, advierte explicó Luis Ortega, fonoaudiólogo de Gaes.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), para poder oír y comprender los mensajes orales en el salón de clase, el nivel de sonido de fondo no debe ser mayor de 35 dB.
Lo importante, según el especialita, es prevenir pero sobre todo una detección temprana de la enfermedad podrá evitar una sordera y evitará problemas de aprendizaje.

Estudio dice que alumnos que hacen trampa sobreestiman su capacidad académica


Mirar para el lado, “soplar y copiar” no solo sería un engaño a corto plazo, si no, también a futuro. Según una investigación de la Universidad de Harvard y Duke, los estudiantes se hacen falsas expectativas de sus habilidades académicas al ver buenos resultados en las pruebas o tareas. Una realidad que conlleva a un futuro de fracasos, según los investigadores.
De acuerdo a una muestra de 40 mil estudiantes de colegios públicos y privados de Estados Unidos, un 59,4% admitió haber copiado en pruebas o tareas, incluyendo un 55% de los alumnos destacados, consignó Edweek.
Además, la investigación encontró que la mayoría de los estudiantes de enseñanza hizo trampa alguna vez. El porcentaje crece entre los alumnos mayores. 
La mayoría de los engaños a los profesores se realizan en las tareas y trabajos. Más de un 80% de los escolares admitió haber plagiado trabajos de internet, por ejemplo.
“Uno de los fenómenos más tristes es que los estudiantes están asistiendo al colegio para mejorar sus técnicas para hacer trampa o copiar”, señaló John Fremer a Edweek.
Según el estudio, los estudiantes que hacen trampas trasladan dicho hábitos a la vida social y futuro laboral.

El uso del iPad y celular con fines pedagógicos irrumpe en las salas de clases chilenas


Los colegios en EEUU están encantados con las ventajas que otorgan las nuevas tecnologías en el ámbito educativo. Si bien aún no hay un estudio sobre los efectos pedagógicos del uso de iPads y celulares, las razones que han cautivado a los docentes son el bajo costo de los aparatos en esos países (US$ 20 al mes por el arriendo), su poco peso (el iPad pesa menos de un kg. versus 20 kg. de los libros de texto) y la concentración que generan estos aparatos en los alumnos en la clase.
Los mismos motivos por los que los dispositivos están comenzando a llegar a las aulas chilenas.
En el Santiago College, Jessica Alan, la profesora estadounidense especializada en tecnologías en el aula, aplicará un programa piloto en base a la tableta de Apple.
Los alumnos de 1° a 5° básico podrán conocer la densidad de la materia experimentando con las moléculas a través de la pantalla táctil y saber la ubicación exacta en donde se encuentran a través de Google Earth, por ejemplo. "El iPad permite que los niños aprendan de manera integral, ya que hace converger a todas las asignaturas", comenta Alan. Además, a 20 profesores se les entregó uno para que experimentaran con él durante el verano.
El privilegio también llegó a 38 escuelas municipales apadrinadas por la fundación Haciendo Escuela: cada una recibió 10 iPads.
La escuela Arnaldo Falabella es una de ellas. Desde fuera del edificio se pueden ver un par de ventanales rotos, la reja oxidada y un auto abandonado en el sitio vecino. Pero es probablemente el colegio de Estación Central con más computadores: tienen 52 PC, 45 netbooks, dos netbooks y ahora 10 iPads.
A partir de abril, 10 profesores serán capacitados por la Academia Mac-Pc. "Los niños de colegios municipales aprenden igual que los de colegios privados; la diferencia es que no tienen igual acceso a la información. El iPad les da esa posibilidad", dice la directora Loreto Contreras.
Según un estudio realizado el 2010 por el Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación de la UC (CEPPE-UC), el 75% de los alumnos evaluados en TICS era capaz de responder correctamente a las preguntas sobre la información que obtuvieron de internet. "Lo relevante son los procesos cognitivos de los alumnos y no tanto qué dispositivo se utilice, aunque los nuevos tablet podrían hacer más fácil esos procesos en las aulas", dice Ignacio Jara, subdirector del CEPPE-UC.
¡No apaguen los celulares!
Otros profesores comenzaron a aplicar celulares en las aulas, en vez de luchar para que los niños los apaguen. Es el caso de Nancy Camus, profesora del Liceo Politécnico de Llay-Llay, de San Felipe. La idea nació en una calurosa clase después de la hora de almuerzo. "Quise despertar a mis alumnos haciendo una clase de historia al aire libre. Un par se puso a jugar con el celular y les pedí hacer un video con el aparato sobre la materia", dice Camus.
El teléfono móvil se puede usar durante las clases para transferir archivos entre los dispositivos presentes. También se pueden bajar documentos para compartir desde una página web. "Los niños se concentran más en la materia y el celular se convierte en un aliado y no un elemento de distracción", agrega Camus.
Por su parte, el laboratorio de Computación y Comunicación para la Construcción del Conocimiento de la U. de Chile (conocido como C5), realizó, junto a la empresa Andina Tech, un software para celulares que permite que los profesores armen juegos de roles.
En el proyecto piloto participaron 200 alumnos de la Región Metropolitana, los que salían a terreno con sus teléfonos. A través del protagonista del juego, tenían que recolectar información que el software les pedía para avanzar a la siguiente fase. "Esto hace que los alumnos aprendan sobre las características de los alimentos o de los animales sin que les parezca aburrido", dice Matías Espinoza, colaborador del proyecto. Andina Tech lo comercializará a partir de este año.

Clases a través de Google Apps

Las plataformas digitales también sirven como herramienta pedagógica para los docentes.
El Instituto Hebreo de Las Condes utiliza desde hace un año Google Apps para estar en contacto con sus alumnos. Si un escolar falta a clases, el profesor sube las clases a la página del curso para que éste pueda recuperar la materia y no atrasarse. O en caso de que otro estudiante quiera profundizar más en una asignatura, el profesor sube información extra.
"Alumnos y profesores tienen una cuenta creada para cada uno, y éstas convergen en una página común de curso, donde pueden compartir la materia y otras cosas", explica Sergio Herskovits, director general del colegio. Desde 1° básico a IV° medio, todos los cursos y alumnos poseen una cuenta, pero solo el 70% la ocupa. Por eso, en 2012, pretenden darles una cuenta a los padres para integrarlos al proceso educativo en red de sus hijos.

Lo que gana enseñándole a un niño a perder


"Con una ceremonia de premiación en donde todos fueron considerados ganadores finalizó la segunda versión del campeonato de fútbol para niños de párvulo", apunta la web de un colegio capitalino. Y recalcan que el certamen sólo tuvo un carácter "recreativo y no competitivo".
Ese el tenor de los campeonatos de fútbol para menores: premios para todos, incluido un galardón al equipo "de mejor presentación" (las camisetas más bonitas), un eufemismo para "distinguir" al cuadro de peor rendimiento del torneo. La idea es no dejar a nadie sin medalla.
Pero cada vez hay más especialistas que afirman que en rigor, la premisa de decirle abiertamente a un niño que perdió, no solo no es mala sino que es lo mejor.
Luz David Shields es profesor de la U. de Missouri (EE.UU.), coautora de Competir de verdad: Una guía para buscar la excelencia en el deporte y la sociedad y un convencido que aunque el principal sustento del deporte es el juego en sí mismo, ganar o perder acentúa el nivel de emoción y desafío. "Parte de aprender a competir es aprender qué significa el marcador", dice al diario Boston Globe. En su opinión, retrasar artificialmente el registro de los goles, como promueven muchas competencias, hará más difícil que los niños mantengan las cosas en perspectiva. Y aquí está el matiz. El mensaje más importante para el niño, aclara, no es decirle que perdió, sino que perder no es sinónimo de fracaso. Es simplemente un punto de referencia a un momento concreto y un conjunto de circunstancias. "No podemos inculcarle a un niño ir por la vida con miedo a perder".
"Involucrarse en la competencia incluye afrontar todos sus posibles desenlaces", advierte a La Tercera César R. Torres, de la U. Estatal de Nueva York (EE.UU.), quien añade que "el beneficio de enfrentar todos estos posibles desenlaces, incluida la derrota, es que los niños aprenden sobre su potencial y qué deben realizar para superarse".
Un estudio de 2010 de la U. Estatal de California y de U. de Texas (EE.UU.) corroboró algunos beneficios de competir, especialmente cuando los niños separan ganar "para dominar a otros" de triunfar para "superar metas personales". Cuando lo hacen en este segundo caso, los adolescentes mostraron más autoestima y mejor socialización y menores niveles de depresión. "El mensaje es que la competencia está bien para los niños, siempre y cuando los entrenadores y padres no sólo los hagan competir para ganar. El niño necesita sentir que está mejorando sus habilidades de lo que sea (deportes, música, estudios) en el contexto de la competencia", dice a La Tercera, Dave Hibbard, quien dirigió el estudio.
No los engañe
Una práctica habitual es que los padres engañen a sus hijos haciéndoles creer que ganaron para que no se frustren, pero los expertos piden no subestimar su inteligencia. Si el niño patea mal una pelota (no acierta al arco) y otro niño sí lo hace, percibirá que lo está haciendo mal. "Desde muy chicos saben si han ganado o perdido", dice Hibbard. "Alentarlos a superarse es apropiado, sin embargo, mentirles respecto a sus posibilidades genera falsas expectativas al punto que socava su capacidad para autoevaluarse, comprender la realidad y decidir cuáles son sus intereses y objetivos", dice Torres.
"¿Por cuánto tiempo podrá seguir diciéndole que lo está haciendo bien?", pregunta en el Boston Globle Peter Hager, magíster en Educación Física de la U. Estatal de Nueva York. "No llevar registro de los goles servirá de poco para cultivar la confianza en sí mismo y su autoestima", cuestiona.
Cuando los niños finalmente sean expuestos a los marcadores y entienda vocablos como perder, golear, apabullar, no estarán equipados para entenderlas. Peor aún, por su nulo conocimiento de lo que implica competir, es probable que al hacerlo de verdad, le dé una importancia exagerada.
"Los niños deberían ser introducidos al deporte competitivo a partir del momento que son capaces de comprender esta lógica y procesar adecuadamente sus posibles desenlaces, incluida la derrota, caso contrario es probable que se genere frustración y hasta aversión", dice Torres.
"La competencia es la forma en que se creó nuestra cultura, y no es posible para todos ganar. Haciendo hincapié en los niños que la competencia también trata de expresar lo mejor de uno mismo es la forma más saludable de lidiar con la derrota infantil. Nuestro estudio mostró que una explicación cálida con el niño sobre los sentimientos acerca de la decepción lo ayuda a aprender de la competencia", apunta Hibbard.
David Johnson, de la U. de Minnesota (EE.UU.), dice que es necesario valorar tempranamente qué implica competir. "Implica -entre otras cosas- adquirir habilidades de afrontamiento (cómo enfrentar las dificultades). Para aprender a hacer frente a la adversidad, necesitas algo de adversidad", señala.
Según Shields, un gran logro requiere un gran esfuerzo, y un fuerte deseo de ganar es un poderoso motor para el esfuerzo. "El problema no es ganar, si no, por qué quiere ganar". Si un niño está feliz de ganar una carrera porque su rival se cayó, hay un problema. Para Hibbard, el tema es lograr victorias para superar metas personales, no para avergonzar rivales, porque cuando un menor compite para mostrar dominio, pagará un precio emocional muy alto en el futuro.

Mientras más se resiste un adolescente, más aumenta su capacidad cerebral

 
Un estudio de la Universidad de Oregon sostiene que los adolescentes que se resisten a la presión de sus amigos para actuar de manera inadecuada, desarrollan partes del cerebro que les permite a futuro sobrellevar de manera más fácil las malas influencias.

El experimento se desarrolló en un periodo de tres años con 38 adolescentes de diez años y de diversos orígenes. El examen sometió a los jóvenes a resonancias magnéticas para medir los cambios en el flujo sanguíneo de su cerebro mientras observaban imágenes que contenían rostros con distintas expresiones emocionales, y también completaron cuestionarios para evaluar su susceptibilidad a las influencias de sus pares.

El estudio mostró sorprendentes resultados para los investigadores. Durante el experimento, aumentó una región del cerebro denominada estriado ventral, que se relaciona con el aumento de la capacidad de los niños para eludir situaciones riesgosas. Esta área del cerebro es conocida por su papel central en la respuesta a la recompensa.

El siquiatra y experto en adicciones de la Universidad de Santiago, Humberto Guajardo, explica que para que los jóvenes puedan negarse deben desarrollar el lóbulo prefrontal, que se encarga de las funciones ejecutivas (toma de decisiones, planificación y organización del individuo), lo que les permitirá enfrentar las adversidades que plantea la vida. El entrenamiento de esta región puede lograrse cuando a los niños se les enseña que la vida tiene opciones, y que no siempre están obligados a cumplir con algo. Hay que enseñarles a los jóvenes a captar las distintas formas de la realidad, dice Guajardo, pues esto hará que su estriado ventral, que se encuentra en la parte frontal del cerebro, se active, y de esta manera las conexiones cerebrales se multipliquen.

El cerebro toma las decisiones antes de que nosotros las sepamos


Expertos en psicología básica de la Universidad de la Laguna, en España, afirman que cuando tomamos una decisión, nuestro cerebro ya la había formulado 200 milisegundos antes. Esto se debe a que la materia gris ubicada dentro de este órgano dispara el mecanismo de respuesta para tomar una determinación antes de que seamos conscientes de ello.
El cerebro toma las decisiones en función de todo el “historial” que tiene determinada persona, que se adquiere desde lo congénito hasta lo cultural. Luego, la conciencia de la decisión llega después de lo que haya decidido anteriormente la maquina neuronal del cerebro, señala el director de la investigación, Manuel de Vega.
El descubrimiento es parte del proyecto Neurocog, de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información, que estudia las bases neurológicas de la distintos aspectos de los seres humanos, como fenómenos neurofisiológicos y la neuroimagen de los procesos de integración sensorial.
Este estudio entra en el marco de la neurociencia, disciplina científica, que se encarga de estudiar las actividades del cerebro, como la capacidad de pensamiento, memoria, lenguaje, personalidad, emoción e interacción con el entorno.

Por qué es importante que los niños no presten su flauta


Aunque generalmente se exija a los alumnos llevar su propia flauta a las clases de educación musical, ellos la comparten entre sus amigos sin ningún problema. Pero los expertos aseguran que la combinación de bocas en un mismo instrumento, sin un saneamiento adecuado, produce que las bacterias y hongos siguen creciendo después de su último uso, incluso durante meses, reporta el diario español El Mundo.
Expertos de la Universidad de Oklahoma, en Estados Unidos, analizaron 117 partes distintas (boquillas, cámara interna) de 13 instrumentos diferentes (flautas, trompetas, etc), pertenecientes a alumnos de una banda musical escolar. Así descubrieron que algunas de la piezas no habían sido utilizadas en semanas y otras en meses, pero que aún así la infección seguía viviendo en ellas. El estudio reveló que los instrumentos tenían 442 bacterias distintas (estreptococos), 58 hongos y 19 levaduras. Estos organismos pueden provocar en los niños el desarrollos del asma, además de infecciones a la piel, en la boca y en los labios.
Lo que más preocupa a los expertos es que muchos de los microorganismos presentes son muy resistentes a los antibióticos. Con estos argumentos, los estudiosos aconsejan que se limpie la totalidad de las flautas, y no sólo las boquillas. Los autores del estudio además concluyen que es importante hacer un examen a todos los jóvenes músicos para detectar si sufren o podrían sufrir alguna patología por la poca higiene de los instrumentos musicales.

La genialidad está en la perseverancia

Nuevos estudios confirman que ni el talento ni los genes bastan para alcanzar el éxito: la clave es intentar una y otra vez. Una nueva fórmula, basada en la capacidad para seguir en carrera, podría dejar obsoletas las pruebas de coeficiente intelectual.
Todo parecía estar en contra. Con el peso de su reciente fracaso matrimonial, una hija a quien cuidar y los escasos ingresos que obtenía de su pensión estatal, J.K. Rowling había decidido que la única forma de superar el trance era logrando algo importante. Era el año 1994 y, apenas la pequeña Jessica se quedaba dormida, Rowling se dirigía hasta el café más cercano para escribir, día tras día, las historias del joven mago que años más tarde la convertirían en una mujer mas rica que la propia Reina de Inglaterra. El resto es historia conocida.
¿Qué tienen en común la creación de Harry Potter con la lucha del Rey Jorge VI por vencer su tartamudez, como muestra el galardonado filme El discurso del Rey? Todavía más, ¿qué tienen en común la obra musical de Mozart con el trabajo de científicos como Albert Einstein o Isaac Newton? La clave no es otra que la perseverancia. Así lo demuestran los últimos estudios que confirman, de manera definitiva, que el secreto tras el éxito no son los genes ni el talento. En otras palabras que el talento se hace, no nace.
Cambio de enfoque
Si durante décadas los investigadores plantearon que la mejor forma de descubrir un talento era midiendo el coeficiente intelectual de la persona y sus "habilidades cognitivas", hoy la tendencia es enfocarse en características de la personalidad como el autocontrol, la motivación y la capacidad para mantenerse enfocados en una tarea específica en el largo plazo. Esfuerzos que hoy apuntan a "inocular" esta capacidad en las escuelas: la meta es dar origen a una generación de niños "perseverantes" capaces de alcanzar sus metas y, en última instancia, desarrollar su propia "genialidad".
Uno de los trabajos que ayudó a desarrollar este nuevo enfoque fue el de la sicóloga de la Universidad de Stanford, Carol S. Dweck. Como parte de un experimento, tomaron a cientos de niños de educación básica de 12 escuelas en Nueva York, a los que dividieron en dos grupos. Todos debían tomar el test de coeficiente intelectual, pero mientras un grupo era premiado por su inteligencia, el otro recibía incentivos por su esfuerzo en la prueba.
Resultó que los últimos mostraban trabajar con más empeño en resolver los puzzles que presentan estos tests, mientras que el grupo de "los inteligentes" se rendía con más prontitud. Finalmente todos fueron sometidos a una nueva prueba, con el mismo nivel de dificultad. El grupo de los "esforzados" mejoró su rendimiento en 30%, mientras que "los inteligentes", cayeron en 20%. ¿La clave? En su informe los sicólogos concluyen que no fue otra que "la confianza de saber que su esfuerzo podía conducirlos al éxito". Dicho de otro modo, la motivación y la perseverancia fue más validada por sus profesores que el talento.
Además de una buena motivación, los últimos estudios sicológicos apuntan también a factores de personalidad que llevarían a ciertos individuos a persistir más que otros en una tarea. Angela Duckworth, sicóloga de la Universidad de Pensilvania, realizó un experimento con 190 participantes en una competencia nacional de deletreo de palabras muy popular en Estados Unidos. Buscaba descubrir qué rasgos presentaban los ganadores.
Las conclusiones no sólo comprueban que quienes más practicaban lograban las mejores posiciones -como era de esperar en esta prueba-, sino que las entrevistas demostraron que entre los ganadores se presentaba una característica en común: firmeza de carácter, persistencia y autocontrol. Ellos tendían a obsesionarse más con alcanzar una meta y se focalizaban en llegar a ella. Claro está que todos, sin excepción, evaluaban el período de práctica como el más aburrido del proceso, sin embargo aquellos que compartían estos rasgos practicaban más y más a medida que comenzaban a apreciar los logros.
Nuevo test
Pero una de las consecuencias colaterales de este estudio fue también comprobar la inutilidad de los tests de coeficiente intelectual para predecir el éxito, asegura Duckworth. Estas pruebas pueden medir la máxima capacidad de desempeño de una persona, pero al igual que ocurre con el deletreo de palabras, para alcanzar el éxito se requiere lo que se denomina "práctica deliberada", ejercicio persistente en el tiempo.
Un ejemplo muy usado por los sicólogos para reforzar el punto es el de Isaac Newton. La historia dice que en el año 1666, de manera súbita y al ver caer una manzana, el físico y matemático inglés desarrolló el concepto de la gravitación universal. Pero la realidad tiene mucho menos de poesía y mucho más de persistencia. Newton escribió cientos de volúmenes estudiando desde los movimiento de los cuerpos celestes hasta la mecánica clásica. Fue así que su teoría fue publicada décadas más tarde, en el año 1687 cuando sale a luz Principia.
Todas estas nuevas conclusiones se suman a las investigaciones de Anders Ericsson, el científico que estableció que para alcanzar la genialidad se necesitan 10.000 horas de práctica y cuyos estudios fueron dados a conocer en libros como El código del talento", de Daniel Coyle y Blink, de Malcolm Gladwell.
Angela Duckworth cuenta que diseñó un nuevo test. Con preguntas del tipo "me distraigo de lo que estoy emprendiendo con nuevas ideas o proyectos o "he estado obsesionado con ideas y proyectos, pero luego pierdo interés", podría ser usado para reemplazar las pruebas de coeficiente intelectual y descubrir así al Newton que todos llevamos dentro.

lunes, 14 de marzo de 2011

Importancia de sala de clases para salud mental

La búsqueda de los motivos de los fracasos escolares usualmente se encuentran en las dinámicas familiares y rutinas cotidianas del hogar, las que pueden generar algún tipo de disfuncionalidad que afecte a un menor.

Sin embargo, en la formación de escolar los factores determinantes son múltiples y mucho de ellos se encuentran en la misma sala de clases. No en sus libros o sus cuadernos, sino en la relación con sus compañeros y profesores, así como las condiciones de aprendizaje.

Así lo asegura un estudio publicado en el Journal of Health and Social Behavior y realizado por investigadores estadounidenses de la Universidad de Maryland, Estados Unidos. Diez mil 700 niños de primer curso de primaria fueron parte de la investigación, que se basó en entrevistas personales a sus padres, profesores y los mismos estudiantes.

En el desarrollo de estas entrevistas se consideraron cuatro aspectos relacionados con el ambiente en que un niño está inserto en una sala de clases: el aprendizaje, los problemas externos, el comportamiento interpersonal y los problemas interiores.

Así se constató que los niños que asistían a clases en las que habían escasos recursos materiales, desde los más básicos como papel y lápiz, hasta los más elaborados, como computadores, mostraban un grado de salud mental más bajo en los cuatro aspectos analizados. Es decir, presentaron problemas para poner atención, tendían a los conflictos con sus compañeros y sufrían de afecciones personales como pena o ansiedad. Todo, según los realizadores del estudio, porque un entorno precario es capaz de frustrar a los niños por no cumplir labores de manera adecuada.

Así mismo, los resultados arrojaron que los ambientes escolares en los que el profesor no mantiene buenas relaciones con sus propios colegas, también afectarían la salud mental de los niños, pues son frustraciones que el docente termina por transferir a sus alumnos.

La investigación, según sus propios autores, sugiere una modificación en la forma en que actualmente se evalúan los factores que influyen en el desempeño escolar, como la condición socioeconómica y la familia, los que desatienden el bienestar infantil en la escuela. Así como también, los resultados sugieren que la calidad de la enseñanza no debe medirse sólo a partir de resultados académicos, sino también por el bienestar de los niños.


Estudio dice que el 10% de las niñas experimenta una pubertad adelantada


Investigación en 3.000 escolares del país confirma que la pubertad empieza cada vez a menor edad.
Si cree que un buen regalo de cumpleaños para una niña de 10 años sigue siendo una muñeca, probablemente cambie de opinión después de leer este artículo. Un estudio realizado por investigadores de las universidades Católica y de Los Andes encontró que un 10% de las niñas del país experimenta signos de pubertad precoz, que se establece con la aparición de caracteres sexuales secundarios antes de los ocho años.
En el estudio participaron 3.010 escolares de cinco a 14 años, pertenecientes a 10 comunas de la Región Metropolitana. Los investigadores examinaron la presencia de signos físicos de la pubertad y, además, encuestaron a las niñas sobre la edad en que tuvieron su primer período menstrual.
La literatura científica internacional reconoce un adelantamiento de la pubertad en las menores, pero con ciertos márgenes. "Lo esperable era que sólo un 3% de las niñas se encuentre en esta condición", explica Hernán García, académico de la U. Católica y autor principal del estudio. ¿El motivo? El estudio confirma que las niñas que tenían sobrepeso u obesidad estaban más propensas a tener pubertad precoz. De hecho, el sobrepeso aumenta en 20 veces el riesgo de que esto ocurra, explica García citando otras investigaciones. Pero no es lo único: el estrés y los problemas familiares son otros factores que favorecen el adelantamiento de la pubertad, según una investigación de las universidades de Arizona y de Wisconsin.
¿Qué hacer? Poner atención a la respuesta sicológica. Al compararse con sus pares y verse distintas, las niñas van a requerir herramientas para aceptar su cuerpo a una edad en que no se habla de este tema, y de esta manera no sentirse diferentes a su grupo de referencia.
El estudio encontró similar porcentaje de niños con pubertad adelantada, pero en su caso, al no haber mediciones biológicas, los autores prefieren cautela con el tema. "El resultado en los hombres sorprende. Pero al ser evaluados por inspección se requiere una confirmación biológica", comenta García. Más aún, porque en su caso no se ven afectados por el sobrepeso, por lo que serán necesarios más estudios para analizar estos resultados.
Menarquia
El estudio también estableció que las niñas chilenas tienen la menarquia, es decir, su primera menstruación, a los 11,87 años de edad en promedio, siendo menor en las niñas que presentan índices de obesidad: 11,4 años.
Se trata de la nueva etapa de un proceso que se ha desarrollado en los últimos 120 años. En 1888, Eloísa Díaz, la primera mujer médico en Chile y Sudamérica, estableció que la edad en que más frecuentemente se presentaba la menarquia en Santiago era los 16 años. Edad que se redujo drásticamente en un siglo: un estudio realizado en 1974 en 354 niñas de la zona norte de Santiago situó en los 12,6 años la primera menstruación.
Tres décadas después, una investigación conducida por la endocrinóloga infantil Ethel Codner en 2004 mostró que esta edad se mantenía estable. "Por primera vez en los últimos 20 años se constata un adelanto en la edad de la menarquia en nuestro país", destacan los autores del presente estudio. Un proceso que no es exclusivo de Chile: varias mediciones europeas han mostrado que la menarquia se ha adelantado desde los 16,5 años en el siglo XIX hasta los 13 a mediados del siglo XX.
Una de las teorías que busca dar respuesta a este fenómeno se encuentra en la leptina, una sustancia secretada por las células del tejido graso, la cual favorece la liberación de la hormona liberadora de gonadotrofina, una sustancia crucial para la función reproductiva que se activa en la pubertad. De este modo, las niñas con sobrepeso tenderían a activar la hormona antes y, por lo tanto, a iniciar su desarrollo sexual de manera más temprana.
Los autores del trabajo también mencionan como posible causa la interacción del organismo con sustancias químicas externas. Un estudio realizado en Estados Unidos mostró que el uso de productos para el cabello que contienen estrógenos generó el desarrollo de glándulas mamarias en las niñas.
Tanto la alta prevalencia de signos de pubertad precoz como el adelanto de la menarquia puede tener consecuencias para el desarrollo físico de esos niños. "Para las mujeres es tema. Puede comprometer su estatura final, porque en estos casos terminan de crecer antes", explica García. Esto, porque después de la primera menstruación, las mujeres crecen en promedio alrededor de cinco centímetros.

Videojuegos y gasto energetico...

Videojuegos interactivos aumentan gasto energético en niños
Además de divertirse, estos juegos efectivamente provocan un gasto de energía considerado aceptable por los expertos.



Aunque obviamente no reemplazan las bondades del ejercicio tradicional, los videojuegos interactivos son una buena fuente de gasto energético en los niños. Esto es lo que se desprende de un estudio realizado por las universidades de Brigham Young y Massachusetts, quienes evaluaron el efecto de distintas formas de juegos activos sobre el gasto de energía en niños que tenían distintos índices de masa corporal (IMC).
De acuerdo a lo indicado por los autores de la investigación -que fue publicada en la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine-, frente al sedentarismo que se experimenta cuando los niños sólo ven televisión o están frente al computador, esta actividad "puede proporcionar un complemento viable para un ejercicio más tradicional".
Así por ejemplo, imitar los movimientos de un baile o de un boxeador, temas en los que se basan muchos de los títulos que están disponibles actualmente en el mercado, entregaría un gasto energético catalogado como moderado o vigoroso, lo que concuerda con las recomendaciones de actividad física para los niños.
El estudio incluyó a 39 niños, quienes se desempeñaron durante diez minutos tanto en una cinta para caminar (a 4,8 kilómetros por hora) y luego debían jugar distintos títulos interactivos, como "Dance Dance Revolution", "LightSpace" y "Boxing" de Nintendo Wii, entre otros.
"Aunque esta actividad probablemente no sea la solución a la epidemia de la obesidad infantil, podría transformarse en una estrategia innovadora para reducir el tiempo de sedentarismo, aumentar la adherencia a los programas de ejercicio, y promover el disfrute de la actividad física", concluyen los científicos.


Constante uso de aparatos electrónicos influye en mal dormir

Revisar correos electrónicos, mensajes de texto y ver televisión interfieren en los hábitos de sueño, según la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos.

 La tendencia a ver televisión cada noche antes de dormir, revisar correos electrónicos y mensajes de texto antes de apagar la luz, podría estar interfiriendo en los hábitos de sueño de los estadounidenses, de acuerdo a una encuesta realizada por la Fundación Nacional del Sueño.
"Desgraciadamente, los celulares y los computadores, que hacen nuestras vidas más productivas y disfrutables, pueden ser objeto de abusos hasta el punto de contribuir a que la gente duerma menos por la noche, lo que deja a millones de estadounidenses trabajando de forma mediocre al día siguiente", dijo en un comunicado Russell Rosenberg, vicepresidente de la fundación, con sede en Washington.
Casi el 95 por ciento de los encuestados dijo que usaron algún tipo de dispositivo electrónico una hora antes de irse a dormir, y aproximadamente dos tercios admitieron que no habían dormido bastante durante la semana.
Charles Czeisler, de la Escuela Médica Harvard y del Brigham and Women Hospital de Boston, dijo que la exposición a luz artificial antes de ir a dormir puede aumentar el estado de alerta y suprimir la liberación de melatonina, la hormona que induce el sueño.
"La tecnología ha invadido el dormitorio", explicó Czeisler en una entrevista. "La invasión de las tecnologías que nos ponen alerta en el dormitorio puede contribuir a la elevada proporción de encuestados que dijeron que de forma rutinaria dormían menos de lo que necesitaban".
OTRAS CIFRAS
La tendencia a estar conectado significa que incluso aunque alguien se duerma, luego puede despertarse por el celular, los mensajes de texto o los correos electrónicos durante la noche.
"Uno de cada 10 niños dijeron que se despiertan por mensajes de texto después de haberse ido a la cama. La gente no apaga sus Blackberries", dijo Czeisler, añadiendo que todo esto se está cobrando horas de sueño.

POCAS HORAS DE SUEÑO
Los expertos recomiendan que los adolescentes duerman 9 horas y 15 minutos por noche, pero los adolescentes tienden a hacerlo una media de 7 horas y 26 minutos entre semana.
"Lo que más me preocupa es lo poco que duermen los jóvenes entre 13 y 18 años", dijo Czeisler. "Los niños de hoy duermen una hora y media o dos horas menos que hace un siglo. Eso significa que pierden aproximadamente 50 horas de sueño al mes", dijo Czeisler.
Para sobrellevar esta falta de sueño, todos los grupos dijeron que consumían  bebidas con cafeína -aproximadamente 354 ml por persona - de forma diaria, y durmiendo siestas, algunas veces más de una al día.
"Los padres debería sacar estas tecnologías del dormitorio de los niños si quieren que les vaya bien (en el colegio)", puntualizó Czeisler.

fuente: La tercera on line.

lunes, 27 de diciembre de 2010

El 50% de los niños que usan celulares e internet antes de dormir sufren insomnio


Cuando los celulares y el computador son tan atractivos para los hijos, enviarlos a dormir puede ser todo un desafío. Sin embargo, los trastornos del sueño también pueden afectar a niños y adolescentes.
Un estudio realizado por el Centro Médico John F. Kennedy, en EE.UU., y que analizó a 40 jóvenes de 8 a 22 años, reveló que más del 50% de los chicos que mandan mensajes de texto o usan internet a la hora de acostarse sufren problemas para dormir. 
Pero eso no es todo, pues las consecuencias también se ven durante el día: sufren alteraciones del ánimo, el comportamiento y las capacidades cognitivas. 
Según el investigador Peter Polos, si los niños y jóvenes comienzan a esa edad con esa conducta, pueden necesitar posteriormente, de una estimulación externa para conciliar el sueño y padecer un trastorno del sueño: no lograr dormir, despertar muchas veces durante la noche y dejar de dormir muy temprano en la mañana. 
Para evitar estos problemas futuros, los padres deben mantener horarios y hábitos de descanso regulares, promover la actividad física y proporcionar un dormitorio apropiado.

Fuente:La Tercera on line - 27/12/2010 - 18:50

Estudio revela importancia de la siesta en preescolares


Es normal sentir sueño después de almorzar. Se trata de una respuesta biológica ya que nuestro sistema digestivo requiere más irrigación sanguínea, pero también es una consecuencia de las horas que han pasado desde que nos levantamos.
Por ello, la siesta es y ha sido considerada muy beneficiosa y un estudio norteamericano reveló que las bondades se extienden a todas las edades: en preescolares, dormir media hora luego de almorzar disminuye las posibilidades de sufrir depresión, ansiedad e hiperactividad.
El estudio echa por tierra la idea de muchos padres que prefieren mantener a sus hijos despiertos en las tardes para que descansen mejor durante la noche.
Al analizar las conductas de niños entre 4 y 5 años, 77% de ellos solía dormir una siesta, mientras que el 23% restante permanecía despierto. Tras medir los ciclos de actividad y descanso de los menores  y entrevistar a los padres, se confirmó la relación entre el mal dormir con la hiperactividad, ansiedad y depresión en los niños, pero además se demostró que la siesta es la clave para que los pequeños tengan un buen día. 
"Yo recomendaría a los padres que incluyeron un tiempo tranquilo de descanso en la rutina diaria, ya que esto permitiría que los niños duerman una siesta si así lo necesitan", aconsejó  Brian Crosby, autor principal de la investigación al portal www.neomundo.com.ar.

Fuente: La Tercera on line. 27/12/2010 - 09:53

Vacaciones: el mejor tiempo para que su hijo trabaje


Comenzaba diciembre y José Pablo (14) y Catalina (13) se preparaban para pasar más de dos meses haciendo lo que la mayoría de los adolescentes de su edad hace durante las vacaciones, es decir, nada. Pero Pablo, su papá, tenía una idea completamente diferente: en esa misma fecha, cuando salían del colegio, los reunió y les dijo que consideraba que ya estaban en edad de trabajar... Un balde de agua fría para los jóvenes. "A esta edad, si no los pones a trabajar, se vuelven absolutamente sedentarios: se acuestan a las 2 de la mañana, se levantan a las 12 del día, ven la tele, juegan Wii y todo lo que hacen es chatear con los amigos. Si no les sacudes las neuronas, se vuelven zombies", dice Pablo. 
En Chile, según datos del estudio Actividad Laboral Juvenil en Verano, del CEOC de la Universidad de Talca, un 12,8% de los jóvenes chilenos de entre 15 y 24 años gana el dinero a partir de trabajos esporádicos como, por ejemplo, en supermercados, tiendas, locales de comida rápida. En el otro extremo, la mayoría, un 59,3%, sigue costeando todos sus gastos con lo que le dan sus padres.
Pero según este mismo análisis, la tendencia de los trabajadores de verano va al alza, ya que son muchos los jóvenes que piensan en obtener un trabajo por la temporada que les permita financiar diferentes gastos de entretención o vacaciones. Y estos jóvenes no sólo ganan dinero, sino también experiencia laboral.
Eso le pasó al hijo mayor de Pablo. No estaba precisamente feliz con la idea de trabajar, pero cuando supo que su papá le pagaría por  ayudarlo durante enero, la cosa mejoró. Aunque no todo pasa por el dinero. A pesar de que José Pablo lleva sólo una semana cumpliendo horarios y obligaciones (Catalina empieza después del año nuevo), su papá ya puede ver los cambios: "El primer día se fue al McDonald's a comer, pero cuando se dio cuenta de que no le convenía almorzar todos los días ahí, comenzó a llevarse un sandwich y una botella de jugo, que se prepara él mismo en las mañanas. Creo que eso es importante, porque ésta es una forma de incentivar la responsabilidad, de mostrarles que en el mundo no todo es bueno o bonito. Los empujas un poco a la vida real". Quizás por eso los papás de los amigos de sus hijos, entusiasmados con la idea, le pidieron que si tenía más cupos, llamara al resto de los jóvenes del grupo. 
Marcia Sasso, sicóloga y académica de la UAI, considera que un trabajo de verano puede ser una muy buena experiencia, sobre todo "si es el propio joven el que desea trabajar, ya que el interés o la motivación van a hacer de esa experiencia algo positivo, que enriquezca su personalidad, favoreciendo muchos aspectos del desarrollo, como la autonomía, la autodisciplina, la perseverancia, el esfuerzo y el sentido de autoeficacia. Además, obtener una remuneración permite que vaya interiorizando el verdadero valor del dinero". 
Sin embargo, hay que poner límites. La misma especialista sostiene que los beneficios del trabajo durante el verano dependen de la edad de los jóvenes y de su motivación. Por ejemplo, dice que lo ideal sería que un joven comenzara a trabajar después de los 16, porque es la edad en la que "ya ha consolidado el pensamiento adulto, que le va a permitir una mejor toma de decisiones, considerar posibles escenarios y distintas alternativas frente a una situación puntual, analizar en base a un criterio de realidad y responsabilizarse de sus actos".
La sicóloga y consultora de la Unicef, Soledad Larraín, le quita un año a esta cifra. Ella plantea que a partir de los 15 años un adolescente tiene el desarrollo moral suficiente como para entender la relevancia de las experiencias y sacar partido de ellas. Eso sí, antes de esa edad, jamás. Larraín es enfática en este punto, porque antes los niños no tienen claro cómo poner límites, y pueden llegar a tener muy malas experiencias y ser presionados por otros a hacer lo que no quieren. 
A la hora de fijar las condiciones, Sasso cree que los padres deberían seguir dos ideas fundamentales: que las normas del trabajo que los jóvenes elijan o que se les impongan no sea considerado como una vía de escape a la familia, y que  no trabajen durante todo el verano. 
Un mes es el plazo máximo que Soledad Larraín le pone al trabajo temporal, porque considera como muy importante que los niños, al salir del colegio, puedan descansar lo suficiente antes de reincorporarse a su rutina habitual en marzo. Lo más importante, dicen ambas, es que los padres conozcan el lugar de trabajo y sepan si las condiciones son las adecuadas para esta edad, o sea, que no se trate de un lugar peligroso, con grandes cantidades de ruido o que contenga elementos que, de alguna forma, puedan atentar contra la salud de los jóvenes.
Adolescentes: los nuevos trabajólicos
Al parecer, los jóvenes tienen cada vez más ganas de ocupar su tiempo en algo diferente a las actividades del colegio. 
En otros países, donde la independencia es valorada desde más temprana edad, ya se comienza a hablar de los nuevos trabajólicos. 
Según un estudio canadiense de 2005, a la hora de hablar de su carga de trabajo, un 16% de los adolescentes encuestados asegura sentirse un trabajólico, un 39% estar bajo constante presión por meterse en más cosas de las que puede manejar y casi un 64% declara que estaría dispuesto a dormir menos para poder hacer todas las cosas que quiere hacer.


Fuente: Diario la Tercera on line, por Jennifer Abate - 26/12/2010 - 09:10

domingo, 12 de diciembre de 2010

El miedo tambien mueve montañas

Hay que decir que la amenaza es muy efectiva. Se suele lograr lo que se quiere. Pero el costo de ese “logro” es muy alto en efectos negativos para la vida de los niños y para la relación que se pretende establecer con ellos. Es una de las formas de cultivar resentimientos que después se resolverán en forma de imitación, agregando así un eslabón a la cadena de maltrato, o en forma de sometimiento, con todas sus indeseables consecuencias también maltratantes, hacia sí mismos, en este caso.
Cuando nos relacionamos con los niños como verdaderos adultos, lo único que vemos en los actos torpes o inadecuados o “malintencionados” de nuestros hijos o de nuestros alumnos, no es otra cosa que aspectos que debemos ayudar a mejorar, a integrar, a comprender, a descubrir por parte de ellos. Esa sí es nuestra misión, pero claro que lleva tiempo. Si se lo damos, si nos lo damos, estaremos educando paso a paso, como hay que educar. Si nos entra el apuro, estaremos haciendo daño, aunque la inmediatez de la respuesta que queremos nos haga sentir tan bien.
No nos dejemos engañar: cada vez que un niño o una niña hace de inmediato lo que yo quiero porque lo amenacé con algo que lo iba a dañar, esa inmediatez tranquiliza pero no educa. Es el mejor síntoma de que el miedo está haciendo su tarea: destruyendo la confianza de ese niño o de esa niña en sí mismo y en usted. Recordemos que los aprendizajes toman tiempo y requieren que admitamos la equivocación una y otra vez. Ella sólo nos muestra que se está intentando aprender. El que hace las cosas “bien” de inmediato, muestra más bien, que está aprendiendo a manejar al otro y no aprendiendo a crecer.
Para acabar de completar, con la amenaza no sólo creamos un ambiente de hostilidad y de desconfianza, sino que desviamos el curso del proceso educativo, y en lugar de ayudar a la consolidación de sujetos autónomos, independientes y librepensadores, producimos personas desconfiadas, temerosas o temerarias y dispuestas a reaccionar con las vísceras más que a utilizar la fuerza de los argumentos a partir de que aprendan a convivir respetuosamente, y a crear posibilidades de encuentro en la realidad que viven.

Decalogos Bullying





Para el acosador

  1.  Ante todo ponte siempre en el lugar del otro. No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti.
  2.  A nadie le gusta que le tiren las cosas, que le insulten, que se rían de él o que le llamen con motes. Aunque creas que no, eso puede hacer mucho daño.
  3. No juzgues a nadie por las apariencias, no te dejes llevar por la opinión de los demás acerca de un compañero. Acércate y trata de conocerle mejor. El hecho de que alguien no te caiga bien, no implica que utilices la violencia de ningún tipo.
  4. No excluyas a nadie de tus actividades, de tus juegos, trata de entender como te sentirías tú si te excluyeran.
  5. No digas mentiras sobre otros, no difundas rumores, no utilices Internet o el anonimato del móvil para hacer daño o amenazar.
  6. Cuando tengas conflictos debes aprender a resolverlos sin violencia. Negocia, dialoga. Cuando creas que puede existir un problema, trata de buscar todas las soluciones pacíficas que se te ocurran. Acude a un adulto si crees que no puedes resolverlo.
  7. El acoso no es solo un daño físico (pegar, empujar,) eres también acosador, cuando hieres con palabras, con insultos, tratando de aislar a alguien, mintiendo sobre el o ella, haciendo que se sienta solo, mal y triste. No lo olvides.
  8. Aunque creas que eres el mejor, el líder, no tienes amigos que te quieran, quizás sólo te teman.
  9. Si utilizas ahora la violencia, ella te acabará utilizando a ti.
  10. La violencia no parará aquí. Si la utilizas hoy, nunca será suficiente, engendrará más y más violencia y puede arruinar tu vida y tu futuro.
Para el acosado

  1. No eres culpable de nada. Tú no tienes la culpa de ser agredido. Recuerda que tú no eres el del problema. Es el agresor el que tiene el problema
  2. Tú puedes ser diferente, todos tenemos derecho a ser distintos, a tener una forma de ser propia, un físico, unas ideas. Nadie puede imponerte nada que tú no quieras.
  3. Tú no tienes que hacer frente a esta situación sólo.
  4. No eres inferior, ni cobarde, por no responder a las agresiones, pero tienes que ser valiente para enfrentarte de una vez a la situación. Es hora de actuar.
  5. Si alguien te está haciendo daño y estás sufriendo, acude siempre a un adulto. Los primeros tus padres, y también tu profesor.
  6. Si sientes que no les puedes contar esto a tus padres o que crees que no te apoyan de la manera que necesitas, habla con otro adulto en quien confíes: un familiar, el maestro, el orientador, un psicólogo. Si no te atreves empieza por contárselo a alguien de tu edad, aunque no sea un gran amigo, alguien que veas que puede entenderte y ayudarte.
  7. Habla con quien ha visto las agresiones, para que te apoye, para que vaya contigo. Trata sobretodo de mostrar lo que sufres, no sientas que es una humillación, porque no lo es. Hablar de ello puede salvar tu vida y tu futuro.
  8. Haz que al adulto le quede claro que esa situación te afecta profundamente. Si el acoso es psicológico es más sutil, pero a veces más dañino. Explícalo claramente, intenta describir cómo te sientes, que piensas acerca de esto, como afecta a tu vida. Utiliza todas las palabras que puedas para describir tus sentimientos. Haz un esfuerzo para comunicarte, para que sean conscientes de lo que realmente estás sufriendo.
  9. Si sientes que no puedes hablar, que no te atreves, escríbelo. Una carta, un email, dáselo o envíala a alguien en quien confíes.
  10. Pero sobretodo tienes que saber que no estás solo, que siempre hay una salida, que eres tú quien merece tener toda una vida por delante, y que debes seguir luchando. No dejes que  ganen, porque de esa forma, todos perdemos.
Para el espectador

  1. Si estás viendo que un compañero o compañeros abusan de otro, tú debes actuar. Decir basta, no reírte, y ponerte del lado de la víctima, acudir a un adulto, es tu obligación. Tú puedes ayudar a que esto pare.
  2. Aunque creas que el compañero que es objeto de burlas o acoso no sufre, eso no es cierto. Está sufriendo un daño que a veces es irreparable y tú puedes ser responsable aunque sólo sea como espectador. Si ejerces o consientes el maltrato, quizás estás consiguiendo alguien sea para siempre una persona infeliz
  3. Decirle a los adultos lo que sucede no es ser acusica. Ni ser cobarde. Eres más cobarde si no actúas. Cobardes son quienes actúan en grupo para hacer daño a otro compañero que está solo.
  4. No son bromas. En las bromas nos reímos todos con todos. No todos de uno. Esa es la diferencia.
  5. Haz que la víctima se lo cuente a sus padres o a otro adulto, a su profesor... Ofrécete para ir con él si eso le hace sentirse más seguro.
  6. Si no se atreve, di que tú puedes hacerlo, y acude a pedir ayuda en su nombre. Si el colegio tiene un programa de informe de agresiones, como una línea de teléfono especial o un buzón, o un email, úsalo. Si no sabes que hacer dirígete a alguna asociación, a algún teléfono de ayuda  a menores
  7. No es “ su problema”, no son peleas igualitarias, están abusando de una persona igual que tu, pero más débil o distinto…no te justifiques, no son “cosas entre nosotros”
  8. Recuerda que tú, con el silencio y la pasividad estás alentando a los agresores, ellos piensan que pueden ganar, y no es cierto.
  9. La unión hace la fuerza. Involucra a todos los que puedas, amigos, profesores, a los padres. Pero cuéntalo, haz que los demás entiendan lo que está pasando, trata de que tus amigos te apoyen.
  10. Ayuda al que lo necesite, y cuando tú necesites ayuda, alguien te ayudará.

¿Que hacer ante el Bullying?

¿Qué hacer cuando uno de nuestros hijos es acosado por los compañeros de clase?

Normalmente los padres no se enteran y si lo hacen es de forma accidental pues alguien próximo al niño (un compañero de clase o un hermano) es el que da la voz de alarma. El principal motivo por el que un niño no explica en su casa lo que le están haciendo en el cole es porque NADIE le ha dicho que es bueno decirlo. Y eso se reviste de un montón de excusas: no querer ser chivato, no aparecer como débil , no preocupar a los padres, o bien creer que nadie puede hacer nada dado que el "Bully" (acosador-matón) es más fuerte que los propios padres.

Así pues, lo primero que debemos decirles a nuestros hijos es que nos gustaría que si les pasara algo parecido a lo que le pasó a Jokin nos lo dijeran. Esa actitud de disponibilidad ha de ser verbalizada. El niño ha de quedarle claro que sus padres querrían saberlo.

En el supuesto que tengamos sospechas o indicios de que algo va mal , es necesario hablarlo con nuestro hijo y que nos diga las acciones concretas de la violencia que se ejerce sobre él. A pesar de la angustia que sentimos cuando nos relata su calvario, los padres (y en especial las madres) hemos de dar muestra de entereza, que no nos vean llorar ni sufrir. Nuestro hijo ya sufre por si mismo, no le carguemos con nuestro dolor , pues eso no le va ha hacer ningún bien . Nos tiene que ver serios ( no nos gusta nada lo que le hacen) y fuertes (vamos a solucionarlo y protegerle).

Una vez nos ha relatado todo su sufrimiento y todas las acciones humillantes que han ejercido contra él, hemos de asegurarle que nosotros le seguimos queriendo, que le agradecemos que nos lo haya contado y que valoramos todo lo valiente que ha llegado a ser por decirlo. Y que no queremos que vuelvan a hacerle daño y no lo vamos a consentir. Si conocemos alguna anécdota propia, o de algún familiar próximo es bueno decirselo : "mira a mi también me pasó una vez..." o "al tio...también le pasó en.....". Eso le ayudará a ver que existen adultos que aún pasando por lo mismo (o parecido) a lo de él han podido superarlo y seguir adelante.

Seguidamente hemos de acordar con él la forma de actuar . Es muy importante que nuestro hijo vaya dando su consentimiento a cada uno de los pasos , primero porque le estamos dando la oportunidad de ser importante en los asuntos de su propia vida y en segundo lugar porque nuestra forma de actuar no le será más dañina , ni le perjudicará más. Nuestro hijo conoce a sus acosadores, y es el que mejor nos puede guiar para atajar la violencia.

Es importante ponerlo en conocimiento del tutor o tutora de clase , y el que en esta primera reunión de los padres con el tutor , también puede estar presente nuestro hijo , en función de la edad . En la adolescencia o pre-adolescencia si el chico lo acepta se recomienda que está presente desde el principio.

La primera medida ha de ser de proteger al menor de cualquier agresión. Con vigilancia extrema y estando siempre acompañado de un adulto , al menos durante los primeros quince dias.

La forma de abordar con eficacia un caso de bullying ha de encuadrarse en la dinámica grupal de la clase; ya sea iniciando talleres nuevos o abordándolo desde las tutorias. No se recomienda abordar el problema sin antes un trabajo previo de la dinámica grupo-clase de unos quince dias . En que se puedan debatir aspectos mejorables de la clase, desde la decoración de la misma , algunas actividades a desarrollar, etc...Una vez el grupo clase esté acostumbrado a tomar decisiones de "mejora" , ya se podrán abordar los problemas de relación entre compañeros ¿qué es lo que más te gusta de los compañeros de clase? y ¿lo que menos?....

Es muy probable que surgan indicios y el tutor ha de saber manejar bien la violencia soterrada , puede encontrar un gran aliado en el idealismo propio de los jóvenes o en el sentido de justicia de los más pequeños.

El tema de las relaciones interpersonales de clase han de seguir tratándose hasta que el chico acosado pueda levantarse y decirlo. Y eso será cuando este chico encuentre un ambiente propicio entre sus compañeros. No va a poder abordarse el caso concreto hasta que el entorno sea suficientemente acogedor. Y nadie mejor que el propio chico para detectarlo.

A partir de aquí, de la verbalización en medio de la clase, el bullying, ya no será nunca más un problema del chico tal o la chica cual; automaticamente se convierte en un problema de toda la clase y por tanto toda ella ha de resolverlo. Quizás sea necesario que el tutor o tutora reciba apoyo y soporte técnico de algún otro profesional , pero la intervención directa con los alumnos le corresponde al tutor. Hacer intervenir a otro profesional directamente con los chicos puede dar la idea a los jóvenes que están frente a algo muy dificil de resolver . Es mucho mejor que sea el tutor quien lo haga. La sensación que así se transmite es que juntos lo pueden resolver bien.

De las "soluciones" que aporten los jóvenes se potenciarán las actitudes que fomenten la integración del chico marginado. Ya que cuando se les deja opinar, los jóvenes pueden llegar a ser muy creativos y solidarios. Además al chico marginado, desde el estamento escolar, se le ha de dar algún tipo de responsabilidad que le ayude a ganar la credibilidad que había perdido.

El chico hasta ahora marginado ha de poder tener un contacto directo y aparte con el tutor para ir viendo cómo van los procesos de integración , de tal manera que cualquier muestra de agresión pueda ser atajada al inicio.

Respecto a los chicos más agresivos de clase , el tutor junto con el director han de hablar con cada uno de los padres de estos niños y ponerles en conocimiento de las acciones de sus hijos y ver la manera de que no se repitan nunca más.

Frente al chico "bully" es recomendable una terapia intensiva por un psicólogo fuera de la escuela, así como un "control- positivo" de sus acciones, se le ha de valorar cada vez que actúe bien con el chico marginado. Y en la medida que el tutor, que es quien mejor lo conoce, vea adecuado, ir haciendole hacer tareas de "cuidar a otros" y que se vea valorado por ello.

Si nada de lo anterior funciona, si no hay colaboración del centro escolar , lo menos malo es cambiar de escuela . Ninguno de nuestros hijos ha de sufrir impunemente agresiones.

Mitos sobre el Bullying



  1. Mitos. Ideas preconcebidas, Creencias que Alimentan la CONFUSIÓN
  2. «Han sucedido desde siempre y no pueden cambiarse» Estas creencias inciden en «que no se intervenga» en la búsqueda de una solución.
  3. Esas agresiones «son cosa de los chavales», como sinónimo de poco importante. Las edades clave son de diez a quince años. Hay un primer tramo, de diez a doce, en el que se comienzan a fraguar las relaciones interpersonales de manera importante. Aquí hay bastante frecuencia de casos. De doce a quince años, los casos se dan menos, pero son los más graves.
  4. El síndrome de Estocolmo del Menor: La sintonía interna (o externa) con el ‘bully’ se da cuando los iguales (o el adulto testigo) asumen en su interior esa inmoralidad, miran para otro lado y la víctima queda sola. Aquí entraríamos en el fenómeno del gregarismo y de amoralismo ético. Evitar y evadir todo conflicto de conciencia (“a mí que me registren...”) (con lo cual el síndrome de Estocolmo se convierte en síndrome de Pilatos).
  5. La violencia en centros educativos es una «respuesta a una provocación»: Como argumentan los agresores o los testigos (“algo habrá hecho”, “que espabile”, “así se hace fuerte”). Esa idea es especialmente peligrosa porque hace al agredido «doblemente víctima» ya que se le considera culpable del suceso.
  6. El agresor no mide las consecuencias de sus actos, no tiene capacidad responsable: «El niño acosador tiene una mentalidad maquiavélica y necesita ayuda psicológica». El agresor «no tiene un pelo de tonto, sabe mentir estupendamente, enreda a los adultos, y acusa y atribuye la provocación a la víctima». El agresor sabe que lo que está haciendo está mal. Esto está muy estudiado. No se trata de un burro inconsciente. Es alguien de mentalidad un poco maquiavélica, que busca siempre una justificación a sus actos: «Es que se lo buscaba», «es que es tonto...».
  7. No notamos nada. Parecen felices: Normalmente los padres no se enteran y si lo hacen es de forma accidental pues alguien próximo al niño (un compañero de clase o un hermano) es el que da la voz de alarma. El principal motivo por el que un niño no explica en su casa lo que le están haciendo en el cole es porque NADIE le ha dicho que es bueno decirlo. Como los protagonistas saben que es una conducta prohibida e indecente, procuran ocultarlo y actúan en los sitios oscuros, físicos y psicológicos. Por ejemplo, pasillos, aseos de colegios, salidas de patio... También dentro del aula, pero de forma oculta. Es un fenómeno que se ubica en el microsistema de los iguales, en donde los niños se comunican sin compartirlo con los mayores. Un niño no explica en su casa lo que le están haciendo en el cole porque NADIE le ha dicho que es bueno decirlo. Y eso se reviste de un montón de excusas: no querer ser chivato, no aparecer como débil, no preocupar a los padres, o bien creer que nadie puede hacer nada dado que el "Bully" (acosador-matón) es más fuerte que los propios padres.
  8. Los profesores «no se enteran» de que están ocurriendo esos incidentes: Los docentes lo saben o lo intuyen, pero «muchos» minimizan el problema o carecen de técnicas de resolución de conflictos.
  9. Los afectados son chic@s problemátic@s: Suelen estar en el grupo de los buenos estudiantes, suelen ser psicológicamente menos fuertes y asertivos, en el sentido de enfrentarse a las agresiones y no afrontarlas...
  10. El síndrome del chivato o del pelota-esquirol: Los compañeros miran para otro lado cuando se producen las agresiones, físicas o psicológicas. El 85% de los alumnos se enteran de las agresiones. Realmente es un fenómeno que se ubica en el microsistema de los iguales, en donde los niños se comunican sin compartirlo con los mayores. No se quiere ser chivato, ni aparecer como débil.
  11. “No es para tanto...”: El suicidio y el asesinato son los efectos más graves del acoso. Se dan muy poco, pero se dan... El acoso puede llevar a la víctima al suicidio. En Suecia, en 1978, se suicidaron sucesivamente y en pocos meses tres niños tras sufrir acoso escolar. A partir de ese momento, el Gobierno sueco hizo el primer estudio de bullying que se conoce. Los suicidas de la escuela Columbine, en Littleton, Colorado, fueron a jugar a los bolos antes de liquidar a tiro limpio a sus compañeros y morir ellos mismos (de ahí el título Bowling for Columbine, de Michael Moore).
  12. Escarmiento punitivo al provocador. Verás cómo se le quitan las ganas: ¿Hay que buscar culpables? Una cosa es impunidad y otra irresponsabilidad. Se tienen que depurar responsabilidades. Si no se aclaran responsabilidades, el fenómeno se puede repetir más de la cuenta. El culpable es una figura que, como estamos hablando de juventud y de infancia, no es necesariamente útil. Es muy importante que el clima de la escuela comprenda lo qué ha ocurrido y que se aclare. Frente al chico "bully" es recomendable una terapia intensiva por un psicólogo fuera de la escuela, así como un "control- positivo" de sus acciones, se le ha de valorar cada vez que actúe bien.
  13. Ya se pasará. Todos hemos pasado por esto: La violencia deja huella en todo el mundo. No sólo en la víctima. En los agresores, las huellas son muy importantes a corto, medio y largo plazo. También deja huella en los testigos. El pensar que quizás se podría haber hecho algo es muy duro para mucha gente. No deja indiferente a nadie. Deja secuelas.
  14. El bullying escolar va en aumento: Lo que está en auge es la búsqueda de transparencia. Faltan datos recientes. Ahora hay maltrato y seguramente lo hubo antes. Y es menor el porcentaje de incidencia que en la UE. El último informe del Defensor del Pueblo, realizado en 1999 con encuestas a 3.000 alumnos de la ESO, destacaba que más del 30% de los escolares declaraba sufrir agresiones verbales con cierta frecuencia y cerca de un 9% amenazas con la finalidad de meterles miedo.

Recuerdos: Mi escuela, Lugar de Paz - 2010